¿Cómo se manifiesta el daño estructural?
El origen de gran parte de las dolencias actuales reside en la relación directa entre la mala postura y el dolor de espalda crónico. Esta tensión se desplaza frecuentemente hacia arriba, causando dolor de cuello severo y una tensión cervical constante. Asimismo, el esfuerzo mal distribuido termina impactando la zona baja, provocando dolor lumbar persistente, especialmente en personas que pasan demasiadas horas en una misma posición debido al sedentarismo prolongado.
